domingo, 17 de febrero de 2008

Tule: La revolución y la controversia política

Dentro de la historia política de los Cunas, no puede dejar de mencionarse la revolución de Tule. Conforme anota el panameño Francisco Herrera, en su artículo de 1972 publicado en América Indígena, el levantamiento indio de 1925 condujo a una declaración de independencia y a la creación de la República de Tule, nombre tradicional de los Cunas. De acuerdo con el mismo estudioso, la rebelión surgió como una reacción necesaria para proteger los bienes económicos del grupo así como su patrimonio cultural. Este trozo de la historia cuna enseña, por un lado, la ideología de independencia que modela a los cunas y por otro el papel que han desempeñado sus congresos parlamentarios y sus autoridades tradicionales.

Después de 1903, cuando Panamá se separó de Colombia, algunas comunidades cunas debatieron la cuestión de su alianza entre Panamá o Colombia. Las preocupaciones del nuevo gobierno de Panamá por la lealtad de los Cunas aumentaron cuando el gobierno colombiano pareció estimular la división de los Cunas en torno a su alianza, invitando a Bogotá al jefe Innakinya. Consecuentemente, Panamá creó una Policía de Frontera, años más tarde llamada Policía Colonial, que tenía entre sus tareas la de lograr "la reducción y civilización de las tribus indígenas de la costa de San Blas". Así lo manifestaron miembros de la Asamblea Nacional en 1910 por conducto del doctor Ramón M. Valdés. Los métodos, sin embargo, no fueron los más apropiados, ya que, según anota Francisco Herrera, los destacamentos policiales efectuaron demostraciones continuas de fuerza que implicaron humillación a la dignidad personal y a la cultura Cuna.

Las reacciones ante tales hechos, y posiblemente otras circunstancias, condujeron no solamente a la rebelión Cuna, sino también a la declaratoria de independencia como la República Tule. Entre las circunstancias que contribuyeron al suceso de Tule se anota la asesoría y el respaldo del estadounidense Richard O. Marsh, quien en 1910 era funcionario de la embajada de su país en Panamá y de 1922 a 1925 recorrió el Darién y San Blas. No obstante, anota Francisco Herrera que la situación estaba dada y Marsh fue solamente un agente precipitador.

Es cierto que algunos científicos sociales llaman "efímera" a esta declaratoria de república indígena, sosteniendo que Panamá no reconoció nunca su existencia, al firmar, por el contrario, un tratado de paz. Pero este mismo hecho, así como lograr que el gobierno nacional reconociera la validez de sus reclamaciones, enseña el éxito extraordinario de su autodefensa cultural. En todo el conflicto, además, disputaban dos tendencias: una la aceptación de la cultura occidental; otra, su rechazo; ambas con sus líderes, asesores y adeptos.

Los resultados inmediatos del suceso de Tule fueron la reafirmación de la autonomía política interna de los Cunas y el afianzamiento de signos externos de su identidad cultural, como el uso, por las mujeres, de la mola y el anillo nasal.