lunes, 25 de febrero de 2008

Mantas Muiscas

Los tejidos muiscas ocupan un lugar importante entre los textiles precolombinos colombianos y, sus mantas pintadas, un lugar único y relevante entre los de la región andina, desafortunadamente son más escasos y en su mayoría han llegado hasta los museos colombianos sin documentación respecto a su hallazgo; algunos vienen de cuevas en los páramos y tal vez de santuarios según relatos de cronistas y datos de archivo; según esas fuentes, las mantas muiscas eran de tres clases:

Mantas "de la marca", utilizadas por personas de alto rango, eran cuadradas, bien tejidas, con algodón hilado muy fino, podían ser pintadas blancas, coloradas y negras; estas últimas posiblemente las vistieron los sacerdotes.

Mantas buenas, similares a las "de la marca"

Mantas chingamanales, llamadas también chinas o comunes, eran más pequeñas y utilizadas por los indios comunes; la elaboración de la fibra era descuidada pues el hilo estaba mal torcido y la técnica de manufactura o tejido no era la mejor.

Los muiscas emplearon para tejer fibras vegetales como el algodón y el fique o henequén. El primero lo usaron principalmente para la fabricación de mantas y el segundo para cuerdas y mochilas. En el proceso del hilado para la elaboración de la fibra, utilizaron husos cuyos volantes eran de piedra, generalmente oscura, con diseños incisos geométricos o zoomorfos con los que produjeron hilos muy finos, resistentes y de excelente calidad. A lo largo de todos los Andes Suramericanos, desde la época precolombina se han hilado fibras blandas y suaves como el algodón y la lana de camélido americano con la ayuda de volantes de huso de formas similares; esta tradición aún permanece en las comunidades indígenas y campesinas de Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Chile.

Los muiscas, al igual que los otros pueblos de la región andina, desarrollaron la tintorería, y, para darle color a sus mantas, usaron colorantes y pigmentos naturales de origen vegetal y minera. En las mantas, introdujeron hilos de urdimbre tinturados generalmente de color marrón oscuro formando rayas angostas las cuales en algunos casos limitaban el espacio donde se pintaba la tela.

Una de las pocas referencias de los telares muiscas, es el famoso mito muisca de Bochica tan citado en las crónicas, quien como dios civilizador, llegó por el páramo de Chingaza montado en un extraño animal; venía a enseñar la moral, las ciencias y las artes; les enseñó a hilar algodón, a tejer mantas y les dejaba pintados los telares en las piedras para que no olvidaran lo que les había enseñado.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

cordial saludo,
pido informacion sobre alguna institucion fuera de bogota o maestra(o)donde pueda aprender diferentes tecnicas de telares. agradezco la informacion que puedan suministrar al correo enverdecrear@gmail.com

vivilope24 dijo...

buenas tardes.
me interesaria saber si ustedes me pueden decir dodne encuentro artesanias hechas por los muiscas o en dond elas hacen actualmente y en donde se encuentran ellos actualmente? necesito urgente saber esto puesto que me encuentro realizando mi tesis y es sobre este tema.
muchas gracias

Centros de rehabilitación dijo...

Maravilloso me encanta la dedicación te estas personas para revivir ante todo su cultura lo que son y construyeron.